20 de febrero del 2009.
Introducción
El presente trabajo hace una atenta invitación-reflexión para todas aquellas personas que pretenden incursionar en el campo de la investigación; traten de realizar un trabajo lo más ético posible.
En el pueblo donde trabajo han tomado por costumbre de que en cada cambio de administración de la presidencia municipal, la oficina de vialidad lleva a cabo la modificación o el cambio de los sentidos de las calles, creyendo que mejorarán el flujo de éstas y que resolverán en mucho la problemática de los cuellos de botella que se generan. Propiciando con ello la confusión de la población en general al realizar estos cambios. Por otro lado existe el problema de que por más señalamientos que colocan y cambios que se hacen a la vialidad para indicar el sentido de las calles, los conductores transitan en el sentido que más les place. En pocas palabras no obedecen los sentidos de las calles. Más que verlo como una falta de cultura o conciencia, lo considero como un problema de ética, sobre todo de aquellas personas que se supone que tenemos una profesión y que también incurrimos en esto. De forma personal considero no poder corregir el mal manejo de la ética de todos ellos; pero si creo que debo de escuchar la ética de mi interior, sé que mientras yo si lo haga, estoy contribuyendo en mucho en el desarrollo del pueblo. También de acuerdo al papel de formador que desempeño, me corresponde educar a los alumnos en este sentido y no hacerme de la vista gorda. Tanto es malo que una autoridad incurra en pasarse un semáforo o ir en sentido contrario, lo mismo ocurre con un profesor que aborde dicho tema y que los alumnos lo vean hacer lo contrario.
En este pueblo noto lo que Morin (1999) comenta acerca de los obstáculos de la incomprensión: “Existe la incomprensión de los imperativos éticos propios de una cultura, el imperativo de la venganza en las sociedades de tribus, y el imperativo de la ley en las sociedades evolucionadas”. Esto quiere decir que los conductores originarios de ahí, no han logrado comprender la importancia que tiene el hacer caso a la ley de tránsito, la cual la toman como algo impuesto y que no están convencidos de acatarla al pie de la letra.
Sólo para pasar a otro tema no menos importante que este, es el hecho de que cuando esta gente vaya a una ciudad en la que si se respete dicha ley, entonces es cuando van a sufrir; y todo debido a esa incomprensión.
La ética en el ámbito familiar
En días recientes mi hija de 10 años que va en 5to. año de primaria presentó su examen correspondiente al del segundo bloque, cuando lo hubo terminado la maestra les pidió a los mismos niños que le ayudaran a calificarlo. El examen de mi hija fue calificado por una amiga de ella, la cual aprovechando esa relación que había; modificó algunas de las respuestas que mi hija tenía mal y una vez modificadas se las puso bien. No fueron las únicas que tuvieron esa “genial” idea y tanto a la amiga como a mi hija no les duro mucho la mentira. La maestra descubrió lo que habían hecho y en una reunión de padres de familia dio a saber lo sucedido.
Algunos padres de familia se inconformaron con la maestra porque decían que sus hijos(as) eran incapaces de llevar a cabo algo así; sin embargo (quizás por la inexperiencia de los padres frente a un grupo; pero en lo personal sabia que los alumnos son capaces de eso y más) fue más penoso para ellos que para la maestra cuando les demostró lo contrario.
En lo que respecta a mi hija, se le pregunto el nombre de la amiga que le había calificado el examen, proporcionándonos el nombre de la niña. Se le hizo saber a mi hija que lo que había hecho estaba mal y que la próxima vez que hiciera algo así se iría a hablar con los papás de la niña “samaritana”. “Algunas de las tareas que las instituciones educativas debemos de realizar para cubrir estas deficiencias en el proceso educativo familiar consisten en dar cabida a reflexiones éticas, información sexual, aspectos básicos sobre las drogas y la violencia” (Hernández, F.).
La ética en el ámbito profesional
Los días 3 y 4 de febrero del 2009 se llevó a cabo en el plantel de educación media superior para el que he venido trabajando como docente-administrativo, un encuentro de profesores, ahí aproveche el momento para mostrarles a mis colegas el video de la telesesión 2, del módulo de investigación, donde nos hablaba la Dra. Sara Galbán de la importancia de la ética en la investigación. Esto con el objetivo de que reflexionáramos sobre nuestro quehacer educativo.
No se ha comprobado aún nada; pero entre el alumnado se comenta que hay profesores que mediante la compra de alguna botella, texana, o inclusive llantas para el carro del profesor, los han pasando cuando ellos han tenido problemas de reprobación. Consideré apropiado el momento para abordar dicho problema, de igual forma acordamos que a los alumnos a los que se les deje cualquier tipo de trabajo de investigación, les exigiremos que en sus trabajos citen las fuentes de información; así como en no plagiarla para de esta manera “otorgar los créditos” (Rojas, 1992) a quien los merece.
Para hacer posible lo anterior, se dará de forma simultánea a todos los grupos e independientemente del grupo al que pertenezcan un curso de cómo citar en formato APA las diferentes fuentes consultadas.
La ética en el ámbito investigativo
Si en algo estoy agradecido con el módulo propedéutico fue que durante éste, se nos entreno para que en los módulos, fuéramos personas con ética. Y sobre todo nos hicieron recapacitar sobre lo que implica hacer investigación de nuestra propia autoría.
Es por ello que durante y después de la maestría corresponde a cada uno de nosotros ser éticos en todas las investigaciones que se nos encomienden. Para empezar, no tergiversar los resultados que se obtengan y mucho menos quererlos obtener por métodos anti-éticos. Y lo más importante, al realizarla no se debe “usar el prestigio de una figura científica prominente y el nombre de instituciones de gran solvencia para avalar sus supuestos descubrimientos” (Rojas, 1992).
Conclusiones
Como vimos son bastos los ámbitos en los que prevalece la práctica de la ética. Considero que si se desea fomentar entre los miembros de la familia el pensamiento ético, se debe de pregonar con el ejemplo, esto me recuerda el dicho que dice: “las palabras jalan; pero el ejemplo arrastra”. El peor error que pueden cometer nosotros como padres es hacer lo contrario a lo que se exige, porque se corre el riego de derrumbar lo ya construido. A veces les decimos a nuestros hijos que no digan maldiciones o usen malas palabras, cuando nosotros no somos capaces de hacerlo.
Como miembro de un equipo de trabajo me queda bastante claro que debo de desarrollar más la tolerancia y la comunicación efectiva para poder tomar buenas decisiones basadas en la objetividad, tratar de “comprender antes de condenar” (Morin, 1999) a cada uno de mis colegas; para tener una convivencia más sana, empática y justa, apartando los malos entendidos y sobre todo el respeto por la opinión de cada quien. A cada uno de nosotros que egresamos de una profesión se nos hizo jurar y prometer que con los conocimientos que adquirimos nunca haríamos un mal a nadie. ¿Pero realmente es así? porque conozco algunos profesionistas en las que pudo más la avaricia que ser personas éticas.
Finalmente ya para concluir quiero comentar sobre la importancia de que todo docente debe en la actualidad ser un investigador. Alguien que se interese por los problemas de su entorno y para ello se debe de valer de herramientas que se lo permitan. Sólo que debe cubrir con dos simples requisitos básicos, no manejar los resultados a su conveniencia, con el propósito de sacar ventajas a partir de estos. Y algo también bastante importante, hacer referencia de las fuentes consultadas, para no incurrir en un acto de falta de conciencia ética.
Bibliografía
Hernández, F., Valores familiares y su influencia en el proceso educativo, Recuperado el 07 de febrero del 2009 de
http://www.unidad094.upn.mx/revista/44/flor.htm
Morín, E., “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”, Correo de la UNESCO, 1999
Rojas, R., “Formación de investigadores educativos”, Edit. Plaza y Valdés, México 1992
lunes, 9 de febrero de 2009
“Ensayo sobre la conciencia ética en el ámbito familiar, profesional e investigativo”
Etiquetas:
Ensayo,
ética,
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1 comentario:
Soy salma, no encuentro la forma de añadirme como seguidora de tu blog.
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